Lo que necesitas saber para ahorrar en tu suministro eléctrico

El resto de la complejidad, lo analizamos y resolvemos por ti.

Cuando eres Cliente Libre, puedes negociar libremente tus condiciones comerciales de suministro eléctrico en función de las características de tu consumo y tu negocio, pudiendo optar por ejemplo a:

  • Mejores precios

  • Suministro 100% renovable

  • Soluciones energéticas optimizadas

La regulación define Cliente Libre por el tamaño de la conexión individual de cada instalación que consume electricidad (entendiendo instalación como la planta o edificio que posee un empalme), donde el número que manda es la potencia conectada (si no lo conoces, revisa la parte superior de tu factura eléctrica en la sección “Datos de mi suministro”):

  • Todas aquellas instalaciones que consumen electricidad y poseen una potencia conectada sobre 5.000 kW son siempre Clientes Libres.

  • Desde el 2016, todas aquellas instalaciones que tienen una potencia conectada entre 501 y 5.000kW pueden elegir su régimen tarifario, pudiendo optar por ser Cliente Regulado o Cliente Libre. Prácticamente todas se cambiaron a Libre para obtener ahorros.

  • A partir de diciembre de 2024, toda aquella instalación que tiene una potencia conectada entre 301 y 500kW también puede optar por ser Cliente Libre.

Una factura de electricidad como Cliente Libre tiene los siguientes ítems de cobro y la energía es el ítem principal para negociar con un suministrador (los otros ítems se suele traspasar el costo que cobra el sistema eléctrico):

  • Energía: depende de mi consumo eléctrico en el tiempo y tiene un valor por cada unidad de energía (Kilo Watt hora o Mega Watt Hora).

  • Potencia: dependen de cuánta energía consumo en cierto instante y puedo gestionar este costo en gran medida en el horario punta (abril a septiembre, entre las 18:00 y 22:00 horas).

  • Peajes: estos solo los puedo gestionar si dejo de consumir energía de la red, siendo una alternativa la autogeneración (instalaciones solares fotovoltaicas dentro de mi empresa es un ejemplo)

La principal diferencia entre los dos regímenes es que como Cliente Libre puedes negociar las condiciones de suministro, en especial el precio de la energía.

Cuando eres cliente regulado, tu precio de energía es fijado y actualizado cada seis meses por la autoridad (Comisión Nacional de Energía) el cual proviene del precio resultante de las licitaciones de suministro que realizan las empresas distribuidoras. Cuando existen variaciones de los indexadores de los contratos, como IPC, CPI, precios combustibles y/o tasa de cambio dólar a pesos chilenos, esto tiene un impacto mensual en la actualización de las tarifas.

En el caso de Cliente Libre, el precio de la energía es fijado en un contrato, que suele ser en dólares e indexado semestralmente a CPI (inflación de Estados Unidos). Hay costos que son directamente proporcional al consumo de energía que deberás pagar mensualmente y que estos varían por la operación del sistema eléctrico.

Cuando cambio de un régimen a otro, hay algunos aspectos importantes que debes tener presente:

  • Periodo de permanencia: tienes la obligación de permanecer al menos cuatro (4) años en el nuevo régimen elegido. IMPORTANTE: Eso no quiere decir que esté obligado a tener un contrato de cuatro años, ya que puedes tener contratos de menor plazo e ir realizando nuevos contratos hasta completar los 4 años. Lo relevante es que siempre en esos cuatros años debes tener un contrato de suministro.

  • Medidor: dependiendo de la antigüedad de tu medidor, hay veces que tendrás que cambiar de medidor para cumplir la norma técnica que exige la regulación. No te preocupes, te ayudamos en este proceso que se realiza con la empresa distribuidora.

  • Si hoy soy Cliente Regulado: debes enviar una carta de aviso a la empresa distribuidora de tu zona (Enel Distribución, CGE, Saesa, Frontel, Chilquinta, Conafe, etc.), informando tu decisión de cambiarte de régimen tarifario. IMPORTANTE: el envío de la carta no te obliga a cambiarte y se debe enviar con 12 meses de anticipación al cambio (este plazo es legal y no se puede acortar). Tranquilo, adivina, nosotros te ayudamos con la carta de aviso.

Es como se le denomina en la jerga eléctrica a los contratos de suministro de electricidad. Al igual que cualquier contrato, las partes pueden acordar las cláusulas y condiciones que deseen dentro del marco legal de Chile.

Para facilitar el proceso y dar tranquilidad al consumidor y al proveedor, hemos generado un contrato simple, equilibrado y estándar como los que existen en otras industrias y en otros países. Este modelo de contrato busca aprovechar los beneficios de ser Cliente Libre, teniendo la posibilidad de ahorrar y cumplir tus objetivos estratégicos, de manera simple, rápida, segura y justa.

Son 6 los principales elementos que definen el precio al cual puedes optar y los 5 primeros dependen exclusivamente de tu instalación:

  1. Localización de tu instalación: no es lo mismo consumir en Antofagasta, Coquimbo, Santiago, Concepción o Puerto Montt. En el mercado eléctrico se producen desequilibrios de oferta y demanda, y/o de falta de “carreteras” para llevar la energía de un punto a otro, que se traducen en mayores precios en ciertas zonas.
  2. Perfil de demanda horario y estacional de tu consumo eléctrico: tú perfil horario y estacional (meses) de consumo también influyen en el precio. Dada la penetración de energía solar, hay zonas y suministradores en donde el precio puede ser más bajo en el horario de 9:00 a 18:00 hrs. o en los meses de verano (cuando se produce más energía solar).
  3. Volumen de demanda de electricidad: entre mayor sea tu consumo, mayor poder de negociación puedes tener. Ahora, esto se hace real cuando hablamos de consumos muy elevados, como por ejemplo el consumo de una faena minera.
  4. Riesgo contraparte: si tu salud financiera no es la mejor, probablemente te cobrarán una prima por riesgo en el precio de tu energía para cubrir el riesgo de no pago. Este suele ser uno de los conceptos más sensibles para los suministradores y por eso suelen solicitar mucha información de tu empresa para realizar el análisis financiero y ver si te solicitarán cláusulas especiales para mitigar riesgo de no pago (pagos anticipados, pólizas de seguro, boletas de garantía, etc.).
  5. Inicio y duración de contrato de suministro: Los contratos que tienen los suministradores con clientes que consumen electricidad, les sirven a los primeros para mitigar su riesgo contra las variaciones del mercado llamado “spot”, por lo que entre mayor sea la duración del contrato, mejor debería ser el precio.
  6. Comportamiento y tendencia del mercado mayorista o spot: la energía que te entregará el suministrador es comprada en el mercado mayorista o spot y su costo varía hora a hora en función de múltiples factores (hidrología, operación del sistema eléctrico, precio de los distintos combustibles, demanda sistémica, radiación solar, cantidad de viento, etc.), lo que se traduce en que sus costos son volátiles y muy diferentes en los distintos meses y horas del día. Por lo tanto, el precio que te ofrezca el suministrador dependerá de la proyección que tenga de estos costos.

Al ser Cliente Libre, no cambian las responsabilidades de las empresas del sector eléctrico. Si estás dentro de un área de concesión de distribución, sigue siendo responsabilidad de la distribuidora.

Al igual si eres Cliente Regulado donde la distribuidora es tu suministrador, tu proveedor tiene el derecho de cortarte el suministro en caso de no pago. Esto se define en los contratos y además se encuentra establecido en la regulación.